Hoy se reanudó el debate que busca esclarecer el asesinato de Paula Toledo

SAN RAFAEL 01 de febrero de 2021
Avanzó el juicio con el testimonio de los peritos.
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Este lunes en la reanudación del debate que busca esclarecer el asesinato de Paula Toledo ocurrido el 31 de octubre del 2003, declararon las dos psicólogas que realizaron las pericias post mortem a la víctima que fueron solicitadas por la Fiscalía y la querella particular tras la ampliación de la acusación contra Marcos Graín, el único acusado en este terecer juicio que se lleva adelante en los Tribunales de San Rafael. 

Las profesionales contestaron  preguntas a la Fiscalía, a la querella y a la defensa para comprender el significado del informe psicológico que se le realizó a Paula Toledo luego de una serie entrevistas con su círculo íntimo y el análisis de sus escritos en su agenda y libros de estudio y de una segunda pericia que se realizó que buscó analizar las heridas que sufrió el cuerpo de la víctima. 

Las peritos concluyeron que los victimarios sin identificarlos eran personas que no tenían trastornos psicóticos y que sus edades variaban entre los 16 y 30 años. 

Las dos hablaron del significado de las lesiones que presentaba el cuerpo. Las mismas según las peritos dejaron marcas de posesión sobre la víctima con un mensaje muy violento que indicaba la propiedad del cuerpo con la firma del autor. 

Según una de ellas, las marcas de cigarrillo en las manos buscaron destruir la identidad de la víctima que las usaba para dibujar. Además las heridas cerca del seno izquierdo simbolizaron un ataque relacionado a lo afectivo porque están cercanas al corazón de Paula. En ese sentido deslindaron la idea de que el victimario podría tener una relación afectiva con la víctima sin identificarlo. 

En cuanto a las lesiones en el rostro dijeron que "buscaron tapar la mirada de Paula para someterla con crueldad". 

También hablaron del entorno de Paula que se caracterizaba por un fuerte patriarcado que la volvió sumisa y obediente a las órdenes que se daban en su casa, de la vergüenza que le provocaba la parálisis que tenía en sus labios y la necesidad en la búsqueda de afectos para sentirse contenida. 

Narraron que la joven sufrió mucho la pérdida de su padre al que cuidó durante su larga enfermedad y la separación con una ex pareja que la sumió por dos meses en una depresión de la que pudo salir. 

Después de los testimonios, los jueces volvieron a pedir un cuarto intermedio hasta el miércoles cuando se presente la prueba instrumental que puede ser objetada por algunas de las partes. 

Una vez aceptada la prueba vendrán los alegatos y luego la sentencia que se podría conocer, seguramente, la semana entrante.

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