Abriendo caminos: la opción del Secundario a Distancia

EDUCACIONALES 25 de julio de 2021
Desde el 2019 Mendoza cuenta con Secundario a Distancia, una opción diseñada para aquellos cursantes, ingresantes y aspirantes a realizar carreras de nivel superior sin título secundario.
Estudiantes

La Cabecera Jurisdiccional de Educación a Distancia de la provincia de Mendoza, en forma conjunta con la Coordinación General de Educación Superior (CGES), se constituyeron en órgano de la sede destino teniendo a su cargo la implementación, seguimiento y ejecución de la propuesta de Secundario a Distancia. Actualmente, ocho Institutos de Educación Superior se han constituido como nodos. 

“Era necesario implementar un sistema que le permita al estudiante terminar sus estudios de una manera más flexible y en un formato diferente al secundario común. Es un secundario pensado para el adulto y para aquellos que necesitan otro ritmo académico”, explicó Emma Cunietti, coordinadora General de Educación Superior.

En este sentido, la funcionaria sostuvo: “La presencialidad escapa a las posibilidades de muchas personas que no pueden cursar de noche porque deben trabajar o cuidar a sus familias. Por eso es importante destacar que es algo diferente al secundario presencial o semipresencial que se ofrece en los CENS. Esta es una propuesta pensada para Educación a Distancia, compatible con lo que se usa en la UOCRA a nivel nacional”.

Secundario con opción pedagógica de Educación a Distancia

La oferta “Secundario con opción pedagógica de Educación a Distancia” brinda la posibilidad de finalizar los estudios incompletos en Instituciones de Educación Superior Docente de la Provincia.

Los títulos otorgados son dos “Bachillerato de Adultos a Distancia con Orientación Economía y Gestión de las Organizaciones con Especialidad en Gestión en Microemprendimientos” y “Bachillerato de Adultos a Distancia con Orientación en Humanidades y Ciencias Sociales con Especialidad en Gestión de las Políticas Públicas”. La carga horaria total es 3.000 horas reloj, con 53% de horas no presenciales y 47% presenciales.

A la fecha los IES nodos en los que se dicta ascienden a ocho, distribuidos en toda la provincia en virtud de la demanda de inscripción y el mapa de residencia de interesados.

“Con el Secundario a Distancia estamos haciendo una investigación en la acción, pensando en un futuro en el que se multipliquen este tipo de ofertas. Al principio creímos que sería algo más acotado, pero tuvimos una gran demanda porque se trata de una problemática real: la mitad de las personas no terminan el secundario”, destacó la Coordinadora General de Educación Superior, Emma Cunietti.

Cada institución posee un coordinador y tutores de campos disciplinares, que acompañan a los alumnos durante el proceso de cursado y acreditación. Los tutores son docentes y estudiantes de último año que eligen hacer sus prácticas en forma de voluntariado y trabajar junto a esta comunidad. 

“Sin tutoría sería imposible llevar adelante esta modalidad, por eso es fundamental la labor que realizan docentes y estudiantes de las carreras docentes del Nivel Superior, acompañando y guiando este proceso, y lo más importante, incorporando tareas específicas de enseñanza en contextos de Educación a Distancia en sus prácticas”, recalcó Cunietti.

Cada estudiante posee un trayecto personalizado (trazado en base a sus equivalencias, recorrido previo y materias pendientes) y puede cursar hasta tres módulos por bimestre, siendo artífice de su propio recorrido. La oferta educativa “Secundario con opción pedagógica de Educación a Distancia” asegura el acceso a la educación a jóvenes y adultos, favoreciendo la igualdad de oportunidades de permanencia y egreso, sobre todo en poblaciones escolares con dificultades de asistencia sistemática. Se trata de una respuesta efectiva que promueve el desarrollo educativo y una herramienta para todos aquellos que quieran avanzar en estudios superiores y posean el secundario incompleto.

Cerrando etapas: la experiencia de Claudia

Claudia Meneces tiene 40 años, es mamá de dos adolescentes, trabaja, está cursando el Profesorado de Educación Primaria en el IES 9-020 y acaba de terminar su bachillerato gracias al Secundario con opción pedagógica de Educación a Distancia. Su historia puede retratar la experiencia de muchos, que por diversos motivos tienen que dejar la escuela y dedicarse a trabajar, posponiendo sus metas y sueños, pero también recordarnos que nunca es tarde para darnos otra oportunidad.

Cuando Claudia estaba en quinto año tuvo que empezar a trabajar y mudarse sola, lo que dificultó la dedicación que podía darle a sus estudios y no terminó su secundario. “Pasó mucho tiempo hasta que decidí volver a estudiar”, cuenta.

“Trabajé muchos años en un galpón seleccionando semillas de cebolla y en el campo, en ese momento mis suegros eran contratistas y cuando me junté con mi esposo la mayoría de mis trabajos eran referidos a eso: viñas, podas, atado de cosecha, etc. Cuando no estábamos en el campo, estábamos vendiendo en el galpón, al principio tenía que llevar a mis hijos conmigo, para cuidarlos mientras trabajábamos, pero después no se pudo más porque lo prohibieron y ahí se nos complicó mucho. En ese entonces vivíamos del día a día, con varios trabajos a la vez, porque si no trabajábamos no ganábamos dinero. Fue en ese momento en el que me di cuenta que eso no era lo que quería para mí, que no estaba bueno, y con mi marido nos propusimos un cambio: yo trabajaría en la mañana y cuando él llegaba de trabajar, por la tarde, me iba a estudiar”, relató.

Claudia empezó a estudiar inglés en un instituto de Luján de Cuyo y al finalizar intentó ingresar al Profesorado Universitario en Lengua y Cultura Inglesa de la UNCuyo, pero tuvo que volver a desistir para cuidar a sus hijos.

“Me dio mucha pena, pero los horarios de cursado eran imposibles de sostener y hasta ahí llegó mi idea de estudiar”, señaló.

Pasó el tiempo y gracias a una vecina, que le contó sobre la oferta académica del Nivel Superior, las ganas de Claudia encontraron otro cauce. “Siempre quise enseñar, cuando me enteré del Profesorado de Educación Primaria ni lo pensé”, expresó.

Al ingresar al Instituto le ofrecieron terminar su bachillerato en el Secundario a Distancia. “Sentí que no podía dejar pasar esa oportunidad, siempre fue una deuda conmigo misma, terminar el secundario y el nivel superior, terminar lo que había empezado”, expresó.

“Estudiar a distancia es manejar tus tiempos. Cuando tenés familia, trabajo y querés seguir estudiando, se complica enfocarte en algún momento del día en otra actividad fija. Contar con esta opción fue de gran ayuda. Fui cursando las materias y rindiendo de acuerdo a mis tiempos y cómo podía organizarlos”, manifestó Claudia.

“Todo el cursado se maneja por plataforma, y ante cualquier duda con una actividad o lo que sea, uno se puede contactar con los tutores. Siempre encontré una respuesta del otro lado. Ellos siempre demostraron su interés en que nosotros terminemos, y ese apoyo nos ayudó muchísimo, porque en el camino siempre hay un momento en el que querés bajar los brazos, pero una palabra tan simple como ‘vos podés’ te lleva más lejos de lo que pensás”, concluyó Claudia, destacando la labor de la comunidad docente que le brindó acompañamiento durante su cursado.

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