El megaproyecto chino de la Franja y la Ruta y la incorporación de la Argentina

MUNDO 01 de julio de 2021 Por Télam
La República Popular China busca potenciar los vínculos económicos con el resto del mundo al crear dos grandes rutas comerciales, una marítima y otra terrestre.
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La Franja y la Ruta en un proyecto económico de la República Popular China (RPCh) que busca potenciar los vínculos económicos con el resto del mundo y supone la creación de dos grandes rutas comerciales, una marítima y otra terrestre, que comenzarían en China, recorrerían Asia Central, llegarían hasta el corazón de Europa y conectarían también a África y América Latina, en una red de infraestructura y cadenas de valores globales.

Con este megaproyecto, emblema del Gobierno de Xi Jinping, el gigante asiático invoca el espíritu de la antigua Ruta de la Seda, la legendaria ruta comercial por la que fluyó el comercio entre China y Europa a través de Asia Central durante las dinastías Han y Tang, los tiempos más gloriosos de la China imperial, al tiempo que reafirma su vocación de restaurar su tradicional lugar como superpotencia.

A principios de 2021, en un intercambio epistolar, Ji le manifestó a su par argentino, Alberto Fernández, el deseo de tener "una asociación más estrecha" con el país, una invitación para sumarse a la iniciativa de la Franja y la Ruta.

El experto argentino, Ignacio Villagrán, Director del Centro de Estudios Argentina-China (CEACh) de la UBA y Coordinador del Grupo de Estudios del Este Asiático (GEEA) del Instituto de Investigaciones "Gino Germani" (IIGG), explicó que hacía tiempo que en la Argentina se discute esa posibilidad

"Al día de hoy, no hay una serie de compromisos definidos estipulados para la adhesión. Se trata más bien de una acción política que da muestra de la vocación de participar en un esquema de colaboración propuesto por China", aseguró.

Villagrán subrayó, además, la importancia de lograr este objetivo que "permitiría acceder más fácilmente al financiamiento de proyectos y acelerar los intercambios comerciales, a la vez de constituir, potencialmente, una oportunidad para dinamizar las economías locales y regionales".

Si bien la Argentina aún no se incorporó, si se sumó al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura el año pasado, "lo cual sirve como precedente para anticipar que dentro de poco se concretará este nuevo paso la relación bilateral", explica.

Panamá fue el primer país latinoamericano que se incorporó al proyecto chino y después se fueron sumando Uruguay, Ecuador, Venezuela, Chile, Uruguay, Bolivia, Costa Rica, Cuba y Perú.

Para el experto argentino, en el último año, la pandemia generada por la Covid-19 marcó nuevas prioridades en la relación bilateral y se pudieron ver algunas de las ventajas del relacionamiento privilegiado de nuestro país con China tanto en la cooperación técnica, como en la donación y compra de material sanitario.

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